22 Jul El certificado de empresa al despedir a una empleada del hogar
Han pagado el finiquito, entregado la comunicación correspondiente y tramitado la baja en la Seguridad Social.
Después de resolver todo esto, muchas familias sienten que la relación laboral ya está completamente cerrada.
Sin embargo, todavía puede quedar pendiente un documento importante: el certificado de empresa de la empleada del hogar.
Se trata de un trámite que muchas personas desconocen y que puede resultar necesario para que la trabajadora solicite la prestación por desempleo, siempre que reúna los requisitos para acceder a ella.
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Toggle¿Qué es el certificado de empresa?
El certificado de empresa es el documento mediante el cual se comunican al Servicio Público de Empleo Estatal, el SEPE, determinados datos relacionados con la finalización de una relación laboral.
Entre otras cuestiones, permite acreditar la situación legal de desempleo y facilita al organismo la información necesaria para estudiar si la trabajadora tiene derecho a una prestación.
No sustituye al finiquito, a la comunicación de la extinción ni a la baja en la Seguridad Social. Es un documento diferente y cumple una función propia.
¿Es obligatorio para las empleadas del hogar?
La protección por desempleo forma parte del sistema especial de empleo del hogar y la cotización por esta contingencia es obligatoria desde el 1 de octubre de 2022.
Por este motivo, cuando finaliza la relación laboral, la familia empleadora debe ocuparse también del certificado de empresa para que la trabajadora pueda solicitar la prestación por desempleo si le corresponde.
Una de las confusiones más frecuentes es pensar que este documento solo afecta a empresas, sociedades o departamentos de recursos humanos.
Pero cuando una persona particular contrata a una empleada del hogar, también asume determinadas responsabilidades como empleadora, aunque la actividad se desarrolle dentro de una vivienda familiar.
¿Cómo se entrega el certificado de empresa?
Con carácter general, la persona empleadora debe remitir el certificado al SEPE por medios electrónicos a través de la aplicación Certific@2.
No obstante, el propio SEPE contempla las dificultades que pueden encontrar algunos empleadores del hogar para realizar esta gestión telemáticamente.
Cuando no sea posible enviarlo por vía electrónica, el organismo admite que la trabajadora presente el certificado de empresa en papel junto con su solicitud o presolicitud de la prestación, siempre que el documento esté correctamente cumplimentado.
Lo importante es asegurarse de que el trámite se realiza y de que la trabajadora dispone de la documentación que pueda necesitar.
Dar de baja a la trabajadora no es suficiente
Tramitar la baja en la Seguridad Social es imprescindible cuando finaliza la relación laboral, pero no completa por sí sola todas las gestiones necesarias.
También deben revisarse, según las circunstancias de cada caso:
- La comunicación de la extinción de la relación laboral.
- El pago del finiquito y de las cantidades pendientes.
- La posible indemnización que corresponda.
- La baja en la Seguridad Social.
- El certificado de empresa.
Cerrar correctamente una contratación significa atender tanto las obligaciones de la familia como la documentación que puede necesitar la trabajadora.
Un olvido que normalmente nace del desconocimiento
En la mayoría de los casos, este trámite no se omite de forma intencionada.
Se olvida porque la familia desconoce su existencia, porque piensa que la baja en la Seguridad Social ya es suficiente o porque el final de la relación laboral llega acompañado de otras preocupaciones.
Puede ser necesario reorganizar la casa, buscar una nueva profesional, atender a una persona mayor o gestionar una situación familiar que ya era complicada antes del cese.
Y cuando se acumulan las gestiones, es fácil dar por cerrado un asunto que todavía requiere alguna actuación más.
La gestión del empleo del hogar también genera carga mental
Contratar ayuda en casa no consiste únicamente en encontrar a la persona adecuada.
También implica gestionar contratos, nóminas, vacaciones, cotizaciones, documentación y, cuando llega el momento, el cierre de la relación laboral.
En muchas familias, todas estas tareas terminan recayendo siempre sobre la misma persona: la que busca información, habla con la trabajadora, organiza los horarios, revisa los documentos y coordina al resto de la familia.
Esta situación se hace especialmente visible cuando se contrata a una cuidadora de personas mayores para atender a los padres.
Además de las gestiones laborales, aparecen decisiones familiares, llamadas, cambios de organización y, en ocasiones, diferencias entre hermanos sobre quién debe ocuparse de cada cosa.
Delegar correctamente estas tareas no significa desentenderse, sino evitar errores y proteger el tiempo y la tranquilidad de la familia.
Gestionar bien una contratación de principio a fin
Un buen servicio doméstico no termina cuando se encuentra a la profesional adecuada.
También requiere definir correctamente las condiciones, formalizar la relación, atender las obligaciones laborales y gestionar adecuadamente su finalización cuando llegue el momento.
Dejar pendiente un trámite puede provocar retrasos, dudas y problemas posteriores para ambas partes.
Por eso, antes de considerar cerrada la relación laboral, conviene comprobar que toda la documentación está completa y que las gestiones se han realizado correctamente.
Hacer las cosas bien de principio a fin también es una forma de cuidar.
Si tienes dudas sobre la contratación de una empleada del hogar, la finalización de la relación laboral o la documentación que debes gestionar, estaremos encantados de escucharte y orientarte.
Puedes llamarnos al 932 406 074 o contactar con nosotros a través de nuestra página de contacto.
Como siempre, quedamos a tu disposición para cualquier consulta.
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